La dependencia canaria incorpora este año al doble de personas que en 2017

Registra 1.525 altas entre enero y abril, frente a las 785 del mismo periodo en el pasado año

El número de altas en el Sistema Canario de Atención a la Dependencia en el primer tercio de este año dobla lo registrado en el mismo tramo durante 2017 y 2016. Así, de enero a abril de 2018 se han incorporado al Sistema Canario de Atención a la Dependencia un total de 1525 nuevas altas, duplicando las altas incorporadas entre, los meses de enero a abril, tanto en 2016 como en 2017, en los que se incorporaron al sistema 847 y 785 altas, respectivamente.

“La evolución de los datos en materia de Dependencia pone de manifiesto que se está trabajando desde la seriedad y que se evoluciona de forma positiva y constante”, asegura la directora general de Dependencia y Discapacidad del Gobierno regional, María del Carmen Marrero, quien recalca que “el número de reconocimientos y de altas emitidos en los dos últimos años mejoran de forma clara los datos de los años anteriores”.

De esta forma, la representante del área aclara que, si el año 2016 se emitieron un total de 5989 resoluciones de reconocimiento de derecho, esta cifra se elevó hasta 6.696 el pasado año, es decir, un 10,55% más que en 2016. La directora general aventuró también que “los datos que se arrojarán en 2018 serán también claramente positivos y pondrán de manifiesto que estamos trabajando en el camino correcto”. De hecho, tan solo entre enero y el pasado mes de mayo, “se han realizado un total de 2.104 resoluciones de reconocimiento”, señaló .

En cuanto a las altas emitidas, Carmen Marrero especificó que, en relación a las bajas registradas en el Sistema por fallecimiento, las estadísticas que recoge el Imserco por este asunto han sido superiores en el último año” De esta forma, los datos ponen de manifiesto que, si en 2016 las bajas por decesos fueron 1.636, en el ejercicio pasado la cifra de bajas por decesos fue de 2.030, “lo que representa una subida del 24,08% entre ambos periodos”, puntualizó la directora general de Dependencia en el Gobierno regional.

Carmen Marrero destacó el trabajo realizado por el personal técnico de los servicios de Dependencia y puso como muestra la elaboración durante 2017 de más informes sociales que en el 2016, con su correspondiente propuesta de plan individual de atención. De hecho, durante ese último año, se incluyeron 3.313 altas en prestaciones económicas incorporadas, de las que más de la mitad fueron prestaciones económicas para el cuidado en el entorno que ya contaban con su correspondiente informe social realizado antes del 1 de enero de 2016.

En cuanto a las cifras que publican mensualmente por el Imserso, a 31 de abril, en Canarias había un total de 30.523 personas que tienen reconocido el derecho a la Dependencia. De esta cifra, un conjunto de 19.798 personas cuentan ya con una prestación tanto económica como de servicio, mientras que 10.725 personas disponen de la resolución de reconocimiento de grado, aunque están pendientes pendientes de su Plan de Atención Individual (PIA).

Una ley ambiciosa

La Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, aprobada en 2006, fue uno de los proyectos estrella de los mandatos del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, al atender una realidad, la de la dependencia, cada vez más común en una sociedad como la española, que se muestra progresivamente envejecida. La ambiciosa implantación de sistema preveía importantes recursos asistenciales, que se irían asignando de forma escalonada a medida que se fueran realizando las preceptivas valoraciones .

La crisis mermó de forma traumática los recursos destinados a la dependencia, que fue cediendo espacio presupuestario a otras prioridades, a pesar de que las situaciones que habían justificad su puesta en marcha no habían mermado.

Esta situación fue especialmente grave en Canarias, en el furgón de cola de la aplicación del sistema de dependencia. Así, según el informe del observatorio estatal, el Archipiélago ocupa el último lugar en atención a la dependencia, con una nota de 1,7 sobre 10 y con una media estatal del 4,62, y es la penúltima comunidad autónoma en cuanto a listas de espera, con el 36,6% de los dependientes reconocidos esperando la prestación o servicio que les corresponde.

Estos datos llevaron, el pasado 25 de abril, a la consejera de Empleo, Políticas Sociales y Vivienda del Gobierno regional, Cristina Valido, a reconocer en el Parlamento de Canarias que la situación de la dependencia en las Islas es “preocupante” y que se acumulan “muchos años de retraso en la gestión de la misma”. Valido advirtió entonces de que en dos años no se pueden arreglar los problemas que arrastran las valoraciones de los dependientes y las ayudas a las que tienen derecho por ley.

Recuperar el tiempo perdido

En este estado de cosas, la consejera señaló que su principal objetivo era “recuperar el tiempo perdido” como consecuencia de la crisis. Además, indicó que, para mejorar los datos que sitúan a Canarias en puestos de cola en la implantación de este derecho, es clave la integración en el sistema de dependencia de los cabildos, los ayuntamientos y el propio Ejecutivo autónomo.

Los números que exhibe ahora la Consejería apuntan a una recuperación paulatina del importante retraso que impuso la crisis a las políticas de austeridad, víctimas de los férreos recortes presupuestarios que llegaron. Así, la incorporación al sistema de la dependencia isleño es cada vez más ágil, según señalan estas estadísticas del primer tercio de 2018.

Fuente: La Opinión

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