El Parlamento de Canarias reclama «una mejora en el diagnóstico y en el abordaje del dolor» para evitar dependencia en los pacientes

El Parlamento de Canarias reclama “una mejora en el diagnóstico y en el abordaje del dolor» para evitar dependencia en los pacientes

La vicepresidenta primera del Parlamento de Canarias y portavoz en la Comisión de Sanidad, María Esther González, reclamó este jueves “una mejora en el diagnóstico y en el abordaje del dolor crónico para fomentar la autonomía personal de las personas que lo sufren y evitar así que se encuentren en una situación de dependencia”.

Así lo reivindicó durante la presentación del informe ‘El dolor en la enfermedad crónica desde la perspectiva de los pacientes’ en el Parlamento de Canarias.

González destacó que “la edad media de las personas que han respondido a este estudio es de 46 años, una edad en la que se debería ser activo laboralmente, pero que, en muchas ocasiones, no es posible debido al dolor con el que conviven”. “Debemos apostar por un buen tratamiento que permita a las personas con dolor y enfermedad crónica llevar una vida activa, de esta forma seremos más eficientes porque podremos contar con más personas activas laboralmente. Además, ahorraremos los gastos que genera para el sistema una incapacidad laboral”, apuntó.

El estudio, elaborado por la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) y la Sociedad Española del Dolor (SED), fue presentado por la directora de la POP, María Gálvez, quien destacó que “el 40% de las personas encuestadas no ha obtenido un diagnóstico de dolor crónico a pesar de padecerlo”.

“Además, únicamente el 14% de las personas que vive con dolor crónico en España recibe tratamiento por parte de un médico especialista en dolor”, apuntó Gálvez.

El informe recoge el impacto que tiene el dolor en el ámbito laboral. Según los datos, solo el 46% de las personas que sufre dolor se encuentra laboralmente activas y “el 70% afirma que tiene un menor rendimiento por la falta de concentración causada por el dolor y la media de bajas que tienen por culpa de este hecho es 26 días superior a la de las personas que no tienen dolor”, recalcó Gálvez.

Asimismo, los resultados también señalan que el 74% de las personas encuestadas se siente desde moderadamente hasta muy ansiosa o deprimida y que el 71% presenta dificultades para realizar actividades cotidianas, como actividades de ocio o tareas domésticas a causa del dolor crónico que tienen. Además, el 63% de los participantes presenta complicaciones para caminar.

“A pesar de estos datos, la mayoría de las personas con enfermedad crónica que sufre dolor crónico (un 53%) no tiene reconocido ningún grado de discapacidad”, indicó la directora de la POP. En este sentido, los que sí la tienen reconocida (el 42%) tienen una discapacidad entre el 33 y el 64%.

Por otro lado, el informe refleja también que un 25% de las personas encuestadas no está en tratamiento farmacológico. En este sentido, el 75% que sí lo está muestra “una clara insatisfacción con este”, calificándolo con un cuatro sobre 10. “Además, únicamente el 14% de las personas que actualmente viven con dolor crónico en España reciben tratamiento por parte de un especialista”, continuó la directora de la POP.

Gálvez lamentó que “a los pacientes les falta información sobre el tratamiento, un hecho que reclaman el 70% de los encuestados. De hecho, solo el 47% de las personas con dolor crónico ha recibido formación o información sobre ejercicio físico o pautas de hábitos de vida saludables”.

Además, los datos del informe demuestran que el 62% de las personas que sufre dolor crónico en España nunca ha sido derivada a una Unidad o Clínica del Dolor, y, entre los que fueron derivados, el 69% tardó más de un año y el 31% tardó más de cinco años en lograrlo.

Durante la inauguración, María Esther González estuvo acompañada por el vocal de la Junta Directiva de la SED, Miguel Ángel Caramés, quien reivindicó que en Canarias, donde el 34,1% manifiesta haber experimentado dolor en las últimas cuatro semanas, “los médicos de atención primaria no tienen tiempo, las unidades de dolor están sobresaturadas, los profesionales sanitarios dedicados al dolor no tienen estabilidad en sus empleos y se ha dado carpetazo al proyecto sobre la Estrategia de abordaje del dolor crónico”.

“Entre otras propuestas, para nosotros es fundamental formar en dolor a los profesionales sanitarios, organizar actividades encaminadas a disminuir la espera de los pacientes con dolores, establecer criterios de derivación a otros especialistas de forma preferente en pacientes con sospecha de cronificación del dolor y la estabilización de las plantillas de las Unidades de dolor mediante la creación de Unidades Funcionales”, reclamó.

Finalmente, la presidenta de la POP, Carina Escobar, abogó por mejorar la relación médico-paciente,“necesitamos que exista una buena comunicación para conseguir que los pacientes nos sintamos cómodos y podamos verbalizar lo que nos sucede”. “Otro aspecto que consideramos que es fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas que sufren dolor crónico es acompañarles desde el diagnóstico. Para los pacientes, estar enfermo es muy cansado y asusta, por ello necesitamos que desde el primer momento se nos apoye y se nos facilite toda la formación e información posible para entender lo que nos está pasando”, concluyó.

JORNADA DE DEBATE

Tras la presentación, se celebraron dos mesas redondas para debatir sobre distintos aspectos relacionados con el dolor. La primera de ellas, titulada ‘Propuestas de mejora en la atención del dolor en la enfermedad crónica’, contó con la participación del presidente de la Comisión de Sanidad (GPS), Iñaki Álvaro Lavandera; el portavoz de la Comisión de Sanidad (GPP), Miguel Ángel Ponce; el portavoz de la Comisión de Sanidad (GP-CC-PNC-AHÍ), José Alberto Díaz-Estébanez; la vicepresidenta primera de la Mesa del Parlamento y portavoz de la Comisión de Sanidad (GPNC), María Esther González; el vocal de la Junta Directiva de la SED, Miguel Ángel Caramés, y la presidenta de la POP, Carina Escobar.

Los ponentes incidieron en la importancia de contar con una atención multidisciplinar, ya que, para los expertos, hay que pasar de un sistema de salud “súper” especializado a uno que aborde el dolor desde todas las disciplinas sanitarias y sociales. Asimismo, apostaron por la formación de los profesionales sanitarios para que puedan ofrecer un mejor tratamiento para el dolor crónico.

Durante la segunda mesa, ‘Discapacidad y género en el dolor’, se analizaron los datos del estudio relacionados con estos dos aspectos. Los participantes señalaron que es fundamental revisar los baremos de la discapacidad y la dependencia para incorporar aspectos como el dolor. Por otro lado, destacaron que se debe tener en cuenta la perspectiva de género en la atención al dolor, ya que afecta principalmente a mujeres, en parte porque las patologías más asociadas con el dolor tienen mayor prevalencia en ellas.

Este debate corrió a cargo de la presidenta de la Comisión de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud (GP-CC-PNC-AHÍ), María del Río Sánchez; la vicepresidenta de la Comisión de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud (GP-CC-PNC-AHÍ), Jana María González; la secretaria de la Comisión de Discapacidad (GPS), Ventura del Carmen Rodríguez; el portavoz de la Comisión de Discapacidad (GPP), Carlos Antonio Ester, y la miembro de la Comisión de Sanidad (GPNC), Sandra Domínguez. Ambas mesas fueron moderadas por la periodista científica y redactora de El Día, Verónica Pavés.

Fuente: Servimedia

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