200 personas aprenden cómo se vive con una discapacidad motora

Unas jornadas intentan sensibilizar a la población para evitar las dificultades que sufren los que se mueven en sillas de ruedas

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria celebró ayer uno de los encuentros más importantes de la Semana Europea de la Movilidad (SEM), ya que el parque Juan Pablo II se reunieron más de 200 personas para conocer los obstáculos a los que se enfrentan las personas con discapacidad sensorial y motora en su día a día a la hora de moverse por la ciudad. El concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez y el concejal de Barrios y Participación Ciudadana, Sergio Millares, también asistieron a esta jornada de sensibilización incluida dentro de la SEM 2018. Miembros de diferentes colectivos del mundo de la discapacidad y diversidad funcional participaron en varios talleres en los que también tomaron parte jóvenes de los centros escolares Pérez Galdós, Felo Monzón y alumnos del programa de formación PFAE.

Así, pudieron comprobar las dificultades que supone moverse por las calles para las personas que presentan algún tipo de diversidad funcional o movilidad reducida. A través de diferentes circuitos adaptados, intentaron llevar a cabo movimientos cotidianos como superar obstáculos en la calzada con una silla de ruedas, meterse en una bañera, subir a la guagua, conducir una bicicleta adaptada, cruzar una calle siendo ciego ayudado por un bastón, o incluso bailar zumba adaptada.

El objetivo de esta jornada es acercar la realidad que muchas veces sufren las personas con algún tipo de discapacidad cuando quieren realizar tareas rutinarias, y concienciar a los jóvenes de que la calle es de todos y debemos ser respetuosos con las necesidades de aquellos que presentan dificultades de movilidad.

Este evento también sirvió para presentar el programa piloto de las bicicletas del servicio público Sítycleta adaptadas. Un proyecto que, subvencionado por Civitas Destinations, es pionero en España. En estos momentos arranca su andadura con una serie de pruebas en la calle y cuenta con la colaboración de varias asociaciones de discapacitados. El objetivo es tener un retorno de información de las personas que van a utilizar estas bicicletas para saber sus necesidades y adaptar el servicio a una demanda real. En esta primera fase dispone de dos tipos de bicicletas, una con el asiento más alto y otra a nivel de las ruedas, para dar respuesta a los diferentes tipos de movilidad reducida. Se ubicarán en aquellas paradas de Sítycleta que están en los aparcamientos municipales.

Fuente: La Provincia

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